María Liberata de Guisla, la enterrada en vida

Con fama de déspota y gruñona, María Liberata, Señora de San Andrés y Marquesa de Guisla, falleció el 13 de febrero de 1806. Se cuenta que a los pocos días el sacristán escuchó golpes y voces de auxilio. Transcurridos algunos años, cuando se volvió a utilizar la cripta, encontraron a la marquesa fuera de su tumba y con un ladrillo en la mano. En 1986 un equipo de arqueólogos excavó la cripta y concluyó que aquel relato popular tenía visos de realidad, ya que el cuerpo de María Liberata apareció en una posición secundaria, que no le correspondía por su cuna o posición.

VVAA; Enigmas y tesoros en Canarias: el misterio de Cabeza de Perro (Herques, 2014).

Autoría: Horacio Concepción García
Fuente ilustración: Inntravel
Categorías: Biografía, Época, Fantasía, Terror